Quiero vivir más de ochenta años y mi única motivación es ver el futuro… Crecí en una familia donde la ciencia ficción y la fantasía es cotidiana. Donde Isaac Asimov es como un tío lejano y mi papá nos contaba sus historias de robots y ética humana futurista. Un día vi llorar a mi abuela, estábamos en un juego en Epcot Center y me dijo Iskra nunca pensé ver esto… ¡Lo imaginan! Piénsenlo… Mi abuela creció con el radio, vio llegar la televisión, como ésta se hizo de colores y así ha visto materializarse el futuro con sorpresa. Así quiero crecer, sin perder el asombro por la vida y la capacidad humana por crear… Ahora educo a una niña de seis años. Su palabra favorita es wow. Cada día la impacta la vida, el conocimiento, los efectos especiales en el cine, crecerá en un tiempo en el que todo cambia a velocidad vertiginosa. Pero no debe perder el asombro por lo que viene, no debe darlo por sentado. Creo que mi deber es que nunca pierda la perspectiva de que cada cosa que crea el hombre, que cada que concretamos una idea o un sueño… está la grandeza que tenemos como humanos. Les comparto un video. Es una muñeca gigante. Ni siquiera es tan tecnológica. Pero me conmueve como un grupo de personas, trabajando en grupo pueden hacer cálido ese conjunto miembros inertes… Yo francamente me imagino que pensara ella al vernos tan chiquitos…
